Los 300 años de San Petersburgo

San Petersburgo es una ciudad cruzada por canales, al estilo de Ámsterdam o Venecia, con temperaturas y luz cálidas en verano y con la brisa del Báltico que se dispersa por las calles de horizonte sin fin. San Petersburgo es un destino ideal para una corta escapada y siempre está incluida en los circuitos por Rusia.

san-petersburgo-2

El centro neurálgico de la ciudad es la Avenida Nevski, arteria de la que parten calles y plazas. Una zona de elegancia vejada por los años, con terrazas al aire libre que hacen aprovechar el verano antes de las lluvias otoñales. Las visitas imprescindibles con la casa Pushkin, sobriamente acogedora, la casa Dostoevsky, dulcemente lóbrega y con un ejemplar del Quijote entre los recuerdos que se exponen; tampoco hay que perderse la iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, donde seremos transportados al asesinato del zar Alejandro II y el Museo del Ermitage, una destino en sí mismo, con Rembrandt como huésped protagonista; una tarima desgastada acogerán nuestros pasos durante la visita.

Los encantos de San Petersburgo, una ciudad con poco más de 300 años, no acaban aquí. La catedral de San Isaac nos espera, así como la Plaza del Palacio, la fortaleza de San Pedro y San Pablo, además de los puentes de diversos estilos que unen las orillas a uno y otro lado de los canales hasta llegar al río Neva. Lugares melancólicos, con algún deje misterioso; una historia interesante, un pasado intenso, un ballet de renombre, un mar espléndido, príncipes y zares, nos esperan.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *