Consejos para un viaje fotográfico

Si eres amante de la fotografía (es decir, eres de los de “no sin mi cámara” vayas al destino que vayas) y te has planteado realizar un viaje fotográfico especializado, es interesante que conozcas algunos consejos para que tu viaje resulte exitoso, y tus fotografías aún más.

viaje fotografico nubiatours

Qué destino elegir para un viaje fotográfico

Destinos para viajes fotográficos hay muchos, pero antes de reservar uno es interesante que te plantees qué tipos de fotografías te gustaría tomar: ¿fotografía urbana? ¿personas? ¿paisajes? ¿monumentos? ¿naturaleza?. Una vez que hayas contestado a esta pregunta puedes elegir el destino, teniendo en cuenta que dependiendo de uno u otro, habrá épocas mejores para realizar el viaje. Por ejemplo, si te interesan especialmente las personas, y esos retratos robados que tan buenos resultados dan gracias a la espontaneidad de las tomas, deberías plantearte acudir a zonas con mucha afluencia: mercados, exposiciones, zonas turísticas, etc. Si por el contrario tu deseo al realizar un viaje fotográfico es el de obtener excelentes fotografías de paisajes, busca zonas menos concurridas y épocas del año con menos afluencia de turistas.

Otro buen consejo es que investigues: dedica un tiempo a ver qué y cómo se ha fotografiado ese destino en las distintas redes sociales; te harás una idea de lo que quieres captar.

viajes fotograficos

                                                                    (Derechos de imagen: jetsettimes.com)

A quien madruga …

El refrán se cumple por completo: si madrugas conseguirás fotografías diferentes. Es increíble cómo puede cambiar una ciudad con las primeras luces del alba a las horas centrales del día. Lo mismo ocurre cuando queremos tomar una foto de un paisaje: el amanecer, el rocío en el campo, las aguas tranquilas de un lago o una bahía, las primeras nubes que anuncian tormenta. Madruga y después si quieres, dedica la hora de la siesta a descansar.

El equipo

Lógicamente tu cámara :). Pero es importante también prestar atención a la mochila que va a acompañarte en tu viaje fotográfico: ¿es cómoda? ¿te permite acceder a la cámara y sus complementos fácilmente? Imagina que ante tus ojos se presenta la fotografía del año y tú con problemas para coger la cámara fotográfica: ¡no te lo perdonarías nunca! En cuanto al trípode, si te es posible, inclúyelo en tu maleta. La estabilidad que nos proporciona el trípode puede mejorar la calidad de muchas fotografías, sobre todo si vas a fotografiar paisajes o vas a realizar tomas nocturnas. Si el objetivo principal de tu viaje fotográfico son las personas, retratos y rostros, el trípode no es imprescindible.

Tarjetas de memoria y copias de seguridad

Presta mucha atención a este punto si no quieres perder todas las imágenes realizadas en tu viaje fotográfico. Primero: es mejor viajar con varias tarjetas de memoria de menor capacidad (4 GB, por ejemplo) que con una única de gran capacidad; si se rompiese te verías sin fotos y sin posibilidad de realizar más (salvo que compraras una en destino, algo que dependiendo del país, no sería tan fácil). Por último, aunque no menos importante, realiza al final del día copias de seguridad de todo: más vale prevenir que perder tus fotografías.

Profesionalidad

Busca un viaje fotográfico realizado por profesionales de la fotografía. Ellos han comenzado como tú, pero ya conocen el destinos, las mejores horas para realizar las tomas, el tipo de objetivo que preferentemente deberías usar … Busca la excelencia también en este tipo de viajes.

Por último …

Comienza por el principio. Mira qué ofertas de viaje fotográfico hay y elige el destino, documentándote después. Prepara la maleta, coge tu cámara de fotos y … ¡a disfrutar!